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Este blog nació sin ninguna pretensión, animada por amigos y conocidos. Me lo hizo en Diciembre de 2008 Eloy, un amigo de mi hermano Nacho.

Como ya vamos a cumplir seis años en unos días, pensé celebrarlo encargándole a María de I felt love, el dibujo de la cabecera.

Es un homenaje a la cocina de carbón de mis abuelos, a Blossom la perra de mi hermano Nacho, que comía todo lo que pillaba en la encimera y me echaban a mí la culpa hasta que un día comió calamares en su tinta y dejó las huellas por toda la cocina y entre que todo el mundo sabe que en mi vida probé un calamar en su tinta y que dejó la prueba del delito ya se creyeron que los otros robos no los había perpetrado yo.

Todas las recetas que hay publicadas las puede hacer cualquiera, si las hago yo, le salen a prácticamente todo el mundo.

Quiero daros las gracias a mis seguidores, a los que ponéis comentarios y a la gente que como Pedro el marido de mi amiga Rosa, cree que cocinando hago un bien a la humanidad.

Espero que os guste el cambio y seguís siendo bienvenidos a mi casa.

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jueves, 17 de marzo de 2016

REVUELTO DE ORICIOS (ERIZOS DE MAR)





Los buenos oricios se dan con el frío y las mareonas; cuando yo era pequeña allá por el neolítico, había camiones en el paseo del muro, donde la Pescadería Municipal, y los domingos iba con mi padre a comprarlos, se vendían por paladas. La medida era una pala de esas que usan los albañiles y creo que cada palada costaba 5 duros (25 pesetas). A mi abuelo materno le encantaba comerlos con mi padre, y como no podían esperar a que mi madre los cociese, iban robando y comiéndolos crudos. Así que Papín, esta te la dedico donde quiera que estés.

- 2 docenas de oricios
- 6 huevos
- 1 cucharada de nata
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 pizca de sal

Abrimos los oricios y echamos la carne en un colador. Para el revuelto apartamos el coral (las huevas) que son lo que veis en la foto de abajo.




Se pone a calentar el aceite; se baten un poco los huevos con la nata y la sal y se le añade el coral. Cuando el aceite está bastante caliente echamos los huevos y revolvemos con cuchara de madera. Se saca en cuanto el huevo empieza a cuajar, no es una tortilla, tiene que quedar jugoso.

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